¡Comprométete contigo! Por Priscila Méndez


Nos cuesta mucho entender que algunas cosas no van tan rápido como quisiéramos. Que en la vida y sobre todo en el crecimiento personal, algunas cosas llevan un tiempo. A veces nos frustramos, porque nos hacemos mapas mentales de cómo, cuándo, dónde, con quién… debe darse lo que yo quiero alcanzar.

Lo que más observo es la falta de compromiso con el cambio personal. Las personas dicen quererlo, pero son pocas las que verdaderamente dan ese paso.

Salen de un curso, taller o de una terapia chutados de energía y luego llegan a casa y no ponen en práctica lo aprendido. O lo ponen en práctica y resulta que como no tienen la motivación del grupo o del terapeuta… Pues aquello, dicen, no les funciona.

La realidad exterior en la que vivimos es una proyección de nuestro mundo interno. La relación que tenemos con nosotros mismos se refleja en todas las interacciones que tenemos con los demás, en cada situación o experiencia que nos toca vivir.

“La vida te trata tal como tú te tratas a ti mismo.” Louise L. Hay

Las emociones parecen siempre tener el mismo origen… La realidad no se ajusta a nuestras expectativas, de ahí que nos frustramos y ya no somos felices por no poder alcanzar nuestros deseos. Esto es un autoengaño, la Felicidad es un estado interno y no depende de nada exterior.

Para mi, es clave el compromiso con uno mismo. Éste es uno de los compromisos más dificiles de asumir porque implica tomar conciencia de nuestra manera de vivir sin engañarnos a nosotros mismos.

Una persona comprometida consigo misma es aquella que se involucra, está motivada por ella y para ella voluntariamente, pone su esfuerzo y dedicación en realizar aquello que quiere hacer, no para quedar bien, no porque tenga que cumplir para tener un salario a fin de mes o en busca de una aprobación externa, sino porque está convencida de que quiere hacerlo.

La diferencia entre compromiso y obligación entonces, radica en nuestra madurez y autoconocimiento, también en el grado de implicación que adquiramos, en el deseo de cumplir nuestra palabra por nosotros mismos.

Por eso, para mi, el compromiso tiene mucho que ver con encontrar el sentido de nuestra vida, con la madurez y la capacidad de asumir la responsabilidad en nuestras decisiones.

A medida que éstas van creciendo, también lo va haciendo nuestro verdadero compromiso, algo que se da naturalmente porque tenemos más claridad en lo que queremos y hacia donde nos dirigimos.

Comprometerse con uno mismo, supone más claridad y valentía, porque implica arriesgarse a Intentarlo y ésto nos da Miedo. Nos han educado para ir detrás de algo y no para buscar lo que verdaderamente queremos. 


tienes-el-compromiso-contigo-mismo-768x345Una persona comprometida persevera, se siente segura de sí misma, capaz de lograr lo que se proponga en todos los aspectos de su vida. Se abre a otras posibilidades, entiende que ha de tener paciencia y constancia en sus objetivos.


Tendrá que asumir riesgos y estar dispuesta a asumir la responsabilidad si fracasa, porque ahora le servirán de trampolín.

Te animo a que mires este miedo de frente y lo hagas tu amigo.

Verás cuántos regalos te trae cuando te adentras y ves que no era para tanto. 

Vence el miedo al compromiso contigo mismo/a. – Priscila Méndez www.priscilamendez.com 

Como afrontar una ruptura

Sobrellevar estrés

Cuando hablamos de ruptura en las relaciones, se abre un abanico de preocupaciones, dudas y miedos que nos afectan. Quizás ahora estés pasando por un mal momento porque eres consiente de que tu relación de pareja no puede seguir adelante y no encuentras el valor para ponerle fin. Todo este proceso es normal según la psicología y se denomina “Principio de economía psíquica”. Hoy te ayudaremos a entender porqué tienes estos sentimientos y como podrías dar el paso si estas seguro que quieres terminar una relación que no te hace feliz.ruptura pareja

 El por qué de tus sentimientos

Es lógico que al romper un vínculo con alguien o algo esto implique una pérdida de energía, la que hemos invertido en la relación y la que necesitamos para romper y seguir adelante, eso para el cerebro es negativo. Además del miedo a empezar de nuevo, al tomar la decisión, salimos de nuestra zona de confort, lo que ya conocemos, pero, ¿vale la pena seguir con una relación que no te hace sentir feliz?, el resultado será una vida insatisfecha, tristezas y conflictos.

Consejos

Debes pensar que la vida está compuesta por ciclos, de saludos y despedidas, y hay que saber fluir con ella.

Conócete un poco más y convéncete de que las relaciones no deben mantenerse a cualquier precio.

No temas cambiar tu vida si la estás malviviendo. Es importante que te centres en tu decisión y pongas toda tu energía en ella.

A pesar del sufrimiento que pueda generar la ruptura sigue activo, no te pares. No se trata de ser un superhombre o una supermujer, simplemente poner de tu parte para que el dolor desaparezca cuanto antes.

Cambia tu rutina, haz cosas que antes no hacías, date caprichos busca el bienestar e invierte tiempo en ti.

No afrontes la situación en soledad, comparte tus sentimientos con amigos y con la familia, eso puede ayudar a pasar por este periodo.

Cuídate emocional y físicamente, es importante ser bueno contigo mismo y con tu cuerpo, realiza ejercicio, come bien y relájate.

Todos sabemos que no es fácil pasar por una ruptura o un divorcio, pero debes pensar que en ti mismo y buscar la felicidad en tu vida, sólo tienes una.

Esta secuencia de la  película «Come, reza, ama» refleja muy bien como nos sentimos ante una ruptura y como lo ven los demás, quizas el consejo que le dan a Julia Roberts sea el mejor que he escuchado en mucho tiempo.

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Fuente:psicologia.costasur.com